El derecho de soñar.
10 Julio 2009
8 Julio 2009
A Mario Benedetti no se le notaba que era poeta. Era un hombre de mediana estatura, la espalda un poco encorvada, el rostro quieto y observador, el bigote quizás era lo único que lo delataba como alguien con un sentido especial de sí mismo. En las reuniones, no era el más chispa, ni el más sonoro. Lo miraba todo con ojos de conocedor, pero sin hacer alarde de su hondura o su sabiduría.
Sonreía con esa melancolía propia de la gente del Sur, gente que ha sufrido y que se toma la alegría y la risa con su gramo de sal, pero sin escatimar la plena importancia de la gracia de quienes saben hacer reír. Era un partícipe amable de las reuniones, sin un ápice de arrogancia, sin compulsión alguna por llamar la atención. Iba y venía con el ánimo del grupo sin perder su centro, sus ojillos de liebre atentos al movimiento: un hombre interior que se bebía el mundo callado y sin estridencias.
Cuando lo conocí en La Habana, en 1981, en la Casa de las Américas, en su oficina, quise decirle y creo que le dije, lo mucho que me había acompañado.
Recordaba noches enteras de mi exilio en México y en Costa Rica, leyéndolo ávidamente. Su poesía era de esas que me ponían la piel tierna. Le dije que sus poemas eran como el gatillo de una pistola que se disparaba dentro de mí y me llenaba de palabras, de ecos. No había vez que no lo leyera sin que me poseyera el deseo de escribir poemas también. Y era porque me ponía la piel suave, me abría el camino hacia una intimidad que me revelaba cosas de mí misma que yo ignoraba antes de leerlo. El sonrió escuchándome, me agradeció el homenaje con un movimiento breve de su cabeza y siguió conversando sobre su trabajo en la Casa de las Américas donde coordinaba el premio cubano de cuyo jurado formé parte aquel año.
Vi a Mario muchas veces más. Se convirtió en amigo, en ser cercano, en uno de esos privilegios que la vida nos depara con su misteriosa generosidad. Y estuvo en Nicaragua durante la revolución, departiendo como solía hacerlo, con una humildad dulce y verdadera que lo hacía ser aún más adorable, porque uno sabía de quién se trataba y se maravillaba de ver aquel ser cuyo nombre andaba de boca en boca en toda América Latina, comportándose con esa sencillez; la sencillez que lo hacía ser precisamente el poeta que era, un poeta transparente, sin ningún artificio, un ciudadano de la vida sin más gloria que la de saber que su oficio era vivir y contarlo.
Fui a visitarlo en Montevideo en 2008. Lo vi como una cascarita de nuez, agrietado y frágil en el sillón donde me recibió en su casa. Ya estaba muy enfermo. Ya había muerto Luz, su esposa, y la soledad y la tristeza rodeaban su intimidad de pasajero que no terminaba de acomodarse ni en la vejez, ni en la proximidad de la muerte. Sus ojos vivaces seguían brillando. Brillaban más, si es posible que años atrás cuando andaba más vivo por la vida. Hablamos de poesía, de Nicaragua. Me contó de su cansancio ingrato, pero también de sus proyectos, de los libros que seguía escribiendo. Y lloré cuando partí, cuando la puerta de su apartamento se cerró tras de mí y de Hortensia Campanella con quien fui a visitarlo. Sabía que no lo vería ya más. Era evidente que se apagaba como un cirio que llegaba al cabo a su último resplandor. Y que se apagara, la certeza de que aquella palabra se diluiría en el tiempo y la lluvia, me llenó de tristeza y de inconformidad.
Ahora Mario ha dejado ya su apartamento. No volverá a sus libros, a su sillón cerca de la ventana. No escribirá más sus versos con mano temblorosa. El hueco del espacio que ocupaba es una muesca doliente en el árbol de la poesía viva de América Latina. Se ha marchado al cielo de los poetas y creo que será uno de los que más se asomarán a las ventanas de la noche estrellada. Tan quieto y dulce como era, tengo la seguridad que será de los que más extrañen estar aquí, oír el sonido de los demás, captar el movimiento del sol sobre la acera, el paso de las tardes, el rumor de las parejas en los parques, porque nadie como él sabía hacer el silencio interior que se requiere para escuchar, para estar atento, para captar el pálpito ajeno, ése que hacía que su poesía fuera tan nuestra, como si la escribiera desde un corazón que prestaba a cada quién y devolvía con creces.
Mayo de 2009
7 Julio 2009

Muy difícil la situación en Honduras, muy compleja, además. Y lo más complicado es tratar de discernir cual va a ser el futuro de la situación de ese país.
Lo de honduras tiene ribetes inéditos en la historia de América Latina, en la historia de América Central. No se conoce en la historia de relaciones internacionales una reacción tan unánime de todas las instancias de la colectividad humana condenando un golpe de estado como ocurrió con este golpe allá en Honduras. No existe ningún precedente en el que hayamos visto en el espacio de cuatro días de manera escalonada y creciente, la manera que trascendió Centroamérica, América Latina, Europa y más lejos de eso.
Vimos a los presidentes centroamericanos en una condena a través del SICA del golpe de estado sin ambigüedad de ninguna naturaleza. Vimos a la OEA no solamente condenar, sino que suspendió a Honduras de su participación en el organismo regional. Vimos a la ONU condenando. Vimos a todos los gobiernos europeos condenando. Vimos al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional y al Banco de Integración Centroamericano...suspensión financiera total para Honduras. Todos sin vacilación, es algo sin precedente.
En honduras la situación es extremadamente complicada para la gente que respalda a Zelaya, y que lo respaldan con legítima razón. Este domingo la democracia liberal fracasó, la democracia representativa fracasó. A los golpistas les ha valido un bledo todas estas cosas y sencillamente no dejaron aterrizar el avión de Zelaya.
Honduras vive en un estado legal extremadamente peligroso. Bajo toque de queda no sólo por la noche, porque en la practica es día y noche. Se fue al diablo aquel principio de la libertad personal, la supuesta inviolabilidad de la libertad personal descrita en el artículo 69 de la constitución hondureña. Están suspensas esas garantías, la población está manos arriba.
Esa es una de las principales consecuencias del golpe, no si el avión de Zelaya aterriza o no aterriza, (lo que sería importante para enfrentar al situación) pero es más importante darnos cuenta de que han sido decapitadas todas las conquistas más elementales. Esas que permiten que la gente pueda movilizarse, pueda pensar, pueda organizarse, puedan protestar, puedan reunirse, puedan expresarse, puedan pensar diferente. Y eso prefigura, nos da la imagen de las cosas que pueden ocurrir en ese país si los golpistas se salen con la suya. La guardia de Honduras tiene un historial negro. Fueron responsables de desapariciones y crímenes en la década de los ochenta.
¿Cómo se hace entonces para que los golpistas sigan aferrándose a estar allí a pesar de todo esto? Tiene que haber algo que explique. ¿Es posible un golpe de estado en Honduras sin que lo conozca la embajada norteamericana y los militares gringos? ¿Esto ha sido sin que lo sepan los Estados Unidos? No hay manera. Los Estados Unidos están en honduras desde hace tiempo, y ya no digamos en el ejército de Honduras con sus bases militares. ¿Estaremos acá frente a una política abierta y otra encubierta? ¿Será que aquí nos están diciendo públicamente que condenan y por debajo les están diciendo que es bueno lo que están haciendo? ¿Estarán haciendo eso?
Son cosas que pueden estar ocurriendo. ¿Qué pasó con Aristides en Haití? Un golpe al presidente que contaba con un respaldo inmenso. Los gringos condenaron, la OEA condenó y no pasó nada.
Hay incluso gente de izquierda que dice a cada rato "en este siglo veintiuno no es posible q suceda eso" ¿Es que el imperio ha renunciado a la violencia? Hay algo claro, nunca ha habido tanta violencia, tanto conflicto, tantas guerras desde que acabó la guerra fría. El capital no pueden vivir sin chupar la sangre...perecen si no domina, si no subyuga, si no oprime. La violencia es para el capital la otra cara de la moneda del beneficio y la ganancia.
No dejemos sorprendernos, estemos alerta, tengamos una mentalidad abierta, más critica. Debemos establecer un orden de prioridad clara. Para nosotros debe ser prioritario no permitir que esto ocurra. Independientemente de donde venga Zelaya, no importa si viene de la disidencia liberal. Él evolucionó hacia posiciones progresistas, se acercó al ALBA, normalizó las relaciones con Cuba. Eso debería ser una razón más para respaldarle y no descalificarle.
Veremos que está pasando realmente en Honduras, y que pasará.
Desde la Izquierda.
6 Julio 2009
Ayer, navegando su mar interior
alcé las velas de su feminidad
buscando hallar mi propia identidad
esquivando anclar en todo su dolor.
Penetré en el fondo de su océano
y fue en vano, no encontré mis huellas
un forastero se deshizo de ellas
mientras arriba solloza el anciano.
Descubrí la piedra fría y áspera,
la ciénaga que amagaba mis pasos,
la fosa que paciente me espera.
Hoy descubrí que es toda inspiración
de la libertad que logró rescatar
ella siempre anidará en mi corazón.
Abril-ale.
4 Julio 2009
Extraño los días lluviosos. Esos días en que las nubes se empeñan en cubrir el azul del cielo. Esos días que busco refugio en la hamaca que cuelga en el corredor de la casa de mis abuelos. Cerrar los ojos y alucinar la suave caricia del agua deslizándose en mi cuerpo lentamente, despertando sensaciones y colmando el pensamiento. Los ojos fijos en lo adyacente y la esperanza en lo eterno.
No me queda más que buscar una lectura. Buscar en ella señales futuras y reemplazarlas por memorias mustias. Sólo que lo escrito no es de mi propiedad y la suavidad me torna frágil. Necesito la fuerza del agua, el aire puro que irrigará mis pulmones y esa calma después de la tormenta. Solamente así no seguiré hundiéndome en el presente, y evitaré mantenerme en esa oscuridad que me impide seguir avanzando y adentrarme en las páginas de mi propio libro.
Mirar retrospectivamente y flotar en el ayer evocando recuerdos ficticios, mañanas idealizados y presentes que abofetean. Plantarse frente al espejo y descubrir un rostro altivo, la mirada firme y las manos ansiosas por apartar maleza y sembrar los campos de nuevas semillas.
Al final me doy cuenta que las utopías, utopías son, y que al final del camino alguien las convertirá en realidad. Al final, esos son mis sueños, debo, y necesito vivirlos.
Alejar el matiz sin confundir el diseño.
Disipar lo implícito, pero no la esencia.
Dejar de ser estéril y concebir la conciencia.
Enfrentar lo adverso y rescatar el camino.
Hoy, extraño la lluvia y derrocho sueños...hoy, he vuelto a divagar.
Abril-ale
Dejo este video de Enrique Bunbury con una canción que nada que ver con el texto de arriba, pero me alucina...disfrútenla. Buen fin de semana a todos.
3 Julio 2009

Percibí una suave corriente de aire frío que recorrió mi espina dorsal, una sensación extraña. Definitivamente el miércoles no fue un buen día. Mi mundo está al revés. Los muertos ríen, y los vivos lloran yendo en pos de los primeros. Sus almas piden a grito el silencio y cierran los ojos a la luz de ese día que al final, siempre ha sido una oscuridad maligna e impávida, donde la imaginación supera la realidad, y la mentira a la verdad.
Me asomo a la ventana y creo escuchar una voz que canta el verso de un poema de Darío que dice:
"Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente
Extraño día, raro día. Un día azul en el que, sacudida por una noticia impactante pensé que nada es peor que existir en un mundo a destiempo, sin ritmo, sin ninguna cadencia. Casi como vivir en constante lid con el aire, no saber vivir con nosotros mismos y darnos cuenta que eso no debería estar pasando.
Ser, y no saber nada,
y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido un futuro terror...
y el espanto seguro
de estar mañana muerto
y sufrir por la vida y por la sombra
y por lo que no conocemos
y apenas sospechamos.
Es casi vivir un error prolongado, y así, error tras error, siempre esperando el momento, pero ese momento no llega.
¿Se le escapo a él su momento? quizás jamás lo tuvo. Quizás todo fue una vana ilusión, una larga película en la cual él era el héroe, un héroe que no supo salvarse a si mismo o un hábil jardinero que supo cuidar muchísimos jardines, pero descuidó el propio.
Un niño grande, asustado y doblegado que, no supo vencer toda esa carga de emociones, de gritos de satisfacciones, de ímpetus secretos. Un niño grande que al final se dio cuenta que el estar vivo siempre duele y le dio la espalda al dolor.
Fue su mundo, quizás un mundo ficticio, pero al final su mundo. Un mundo de pensamientos aprisionados, donde las sonrisas eran lágrimas, y las lágrimas eran ahogadas en su mar interior. Al final su mundo, un mundo al cual no pidió venir, pero decidió cuando irse.
Y la carne que tienta
con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda
con sus fúnebres ramos
y no saber a donde vamos,
ni de donde venimos..."
Hasta siempre Campeón...
Abril-ale
2 Julio 2009
Alexis Argüello (tri-campeón mundial 1952-2009)
Hoy miércoles a eso de las dos de la madruga murió nuestra gloria del boxeo mundial, Alexis Argüello Bohórquez, Alcalde de Managua y tri-campeón mundial de boxeo.
Se maneja que se suicidó de un balazo en el corazón, pero esto, aún no lo confirman las autoridades competente.
La semana pasada sufrimos la pérdida del Clarinero Mayor, Camilo Zapata. Hoy, sufrimos la pérdida de nuestro tri-campeón mundial del boxeo, también conocido como el "El Flaco Explosivo" y el "El Caballero del Ring".
El nombre de nuestro campeón está en el Salón de la Fama de nuestro país y en el Salón Mundial de la Fama del boxeo en Nueva York.
Participó en noventa peleas, de las cuales perdió solamente ocho y sesenta y cinco ganó por nocaut. En su carrera deportiva ganó tres campeonatos mundiales.
Se enfrentó a boxeadores de la talla de: el mexicano Rubén Olivares, el panameño Ernesto "Ñato" Marcel, el boricua Alfredo Escaleras, el estadounidense Bobby Chacón, el británico Jim Watt, el estadounidense Aarón Prior, Rafael Bazooka Limón y otros.
El carro fúnebre recorrió las principales avenidas, para luego enrumbarse al Palacio de la Cultura de Managua. El pueblo de Nicaragua lo acompañará a partir de las cinco de la tarde.
El gobierno decretó tres días de duelo nacional. Sin duda, una gran pérdida para su familia, para nosotros los nicaragüenses y para todos aquellos que siguieron su carrera a nivel internacional.
Alexis Argüello...Descansa en Paz.
Abril.ale
1 Julio 2009
"... Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez ... "(Proclama insurrecional de la Junta Tuitiva en la ciudad de La Paz, 16 de julio de 1809).
Comparto con ustedes una parte de la introducción de "Las Venas Abiertas de América Latina" del escritor Eduardo Galeano. Historia de nuestra sufrido y golpeado continente. Estoy adentrándome a este libro que nos invita a conocer nuestra historia y nos hace reflexionar.
"La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones. Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad derrota a la fábula y la imaginación era humillada por los trofeos de la conquista, los yacimientos de oro y las montañas de plata. Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente de reservas del petróleo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países ricos que ganan consumiéndolos, mucho más de lo que América Latina gana produciéndolos. Son mucho más altos los impuestos que cobran los compradores que los precios que reciben los vendedores; y al fin y al cabo, como declaró en julio de 1968 Covey T. Oliver, coordinador de la Alianza para el progreso, "hablar de precios justos en la actualidad es un concepto medieval. Estamos en plena época de la libre comercialización..."
Cuanta más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios.
Nuestros sistemas de inquisidores y verdugos no sólo funcionan para el mercado externo dominante; proporcionan también caudalosos manantiales de ganancias que fluyen de los empréstitos y las inversiones extranjeras en los mercados internos dominados. "Se ha oído hablar de concesiones hechas por América latina al capital extranjero, pero no de las concesiones hechas por los Estados Unidos al capital de otros países... es que nosotros no damos concesiones", advertía, allá por 1913, el presidente norteamericano Woodrow Wilson.
Él estaba seguro: "Un país -decía- es poseído y dominado por el capital que en él se haya invertido". Y tenía razón. Por el camino hasta perdimos el derecho de llamarnos americanos, aunque los haitianos y los cubanos ya habían asomado a la historia, como pueblos nuevos, un siglo antes que los peregrinos del Mayflower se establecieran en las costas de Plymouth. Ahora América es, para el mundo, nada más que los Estados Unidos: nosotros habitamos, a lo sumo, una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación.
Es América Latina, la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha transmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo, la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. El modo de producción y la estructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo. A cada cual se le ha asignado una función, siempre en beneficio del desarrollo de la metrópoli extranjera de turno, y se ha hecho infinita la cadena de las dependencias sucesivas, que tiene mucho más de dos eslabones, y que por cierto también comprende, dentro de América Latina, la opresión de los países pequeños por sus vecinos mayores y, frontera adentro de cada país, la explotación que las grandes ciudades y los puertos ejercen sobre sus fuentes internas de víveres y mano de obra...
Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial. Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neocolonial, el oro se trasfigura en chatarra, y los alimentos se convierten en veneno.
Potosí, Zacatecas y Ouro Preto cayeron en picada desde la cumbre de los esplendores de los metales preciosos al profundo agujero de los socavones vacíos, y la ruina fue el destino de la pampa chilena del salitre y de la selva amazónica del caucho; el nordeste azucarero de Brasil, los bosques argentinos del quebracho o ciertos pueblos petroleros del lago de Maracaibo tienen dolorosas razones para creer en la mortalidad de las fortunas que la naturaleza otorga y el imperialismo usurpa. La lluvia que irriga los centros del poder imperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes -dominantes hacia dentro, dominadas desde fuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga."
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