Hay que intentarlo...

Les contaba ayer que acá en mi país hubo una reunión el miércoles para patentar nuestra solidaridad con el pueblo de Palestina. También les dije que había sido convocada por la comunidad palestina en Nicaragua.
Pues bien, en esa reunión hicimos presencia un nutrido grupo de nicaragüenses, en su mayoría de la capital. Personas y grupos que tenemos diferentes enfoques políticos e ideológicos. Y es acá donde realmente me puse a reflexionar en que hay muchas cosas que tenemos que aprender.
La mayoría de las personas que nos encontrábamos reunidas allí procedíamos de las diferentes expresiones del sandinismo. Un buen porcentaje del sector danielista, pero obviamente no eran la totalidad de los que allí expresábamos nuestra solidaridad con el pueblo palestino. El hecho es que, en ese lugar nos hicimos presente diferentes sectores que pese a las diferencias políticas e ideológicas estábamos ahí solidarizándonos con la comunidad palestina.
Estábamos ahí los que pensamos diferente, los que nos oponemos a las políticas del gobierno. Estábamos ahí al lado de las personas que apoyan al gobierno, al lado de las personas que nos agredieron frente a las instalaciones del Canal cuatro, al lado de las personas que llegaron a las instalaciones de la universidad a gritarnos “niños de papá” y “culitos rosados” al lado de los que patearon a compañeros y compañeras por el hecho de protestar la falta de tolerancia y autocracia del gobierno. Ahí estábamos elevando nuestras voces en contra de la agresión sionista al pueblo palestino y solidarizándonos con el dolor de ese pueblo.
Estábamos ahí los que hemos asumido una posición frontal, que tenemos una actitud de crítica y rechazo a la globalización neoliberal, los que criticamos las odiosas conductas del capitalismo globalizado y una critica justa al gobierno de Daniel Ortega. A este gobierno que ha aprobado las políticas neoliberales, los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional y la aprobación del ALCA. Ahí estábamos, en el mismo lugar, con los grupos del danielismo compartiendo la misma causa, compartiendo las banderas políticas que en ese instante levantábamos que no es otra que la solidaridad con el pueblo palestino frente a la criminal e infame agresión israelí.
O sea, a donde quiero llegar es que, si es posible que las diferentes expresiones del sandinismo podemos coincidir en la acción cuando se dan ciertas circunstancias o momentos, es decir, podemos encontrar coincidencias en la acción alrededor de ciertas banderas y a la vez podemos mantener intactas nuestras propias convicciones y nuestras propias posiciones políticas e ideológicas, ¿por qué no podemos repetirlas en otros ámbitos? ¿O será que el único camino que queda es la agresión verbal, los puntapiés y las balas? No puede ser que el único camino que nos quede sea el de la polarizacion extrema, el del ejercicio del poder para intimidar, silenciar y reprimir a los que no piensan como nosotros.
Es una reflexión que surgió al notar como pudimos coincidir en el terreno concreto haciendo patente nuestra solidaridad con el pueblo palestino. Esto nos debe llevar al convencimiento que jamás debemos cerrar las posibilidades de coincidir en la acción alrededor de objetivos comunes de objetivos verdaderamente progresistas y más aún, alrededor de objetivos antiimperialistas, de solidaridad internacional, de apoyo y de respaldo a las causas justas de los pueblos en muchas partes del mundo y sobretodo de rechazo y de resistencia a los aspectos más brutales e inhumanos de la globalización capitalista. Al contrario, debemos cultivar esas posibilidades.
Esas banderas deben ser capaces de sobreponerse sobre todo a aquellas razones, opiniones, concepciones y convicciones legítimas que muchas veces nos dividen. Si somos capaces de coincidir en la necesidad de ponerle un alto a la agresión israelí en contra del pueblo palestino que lucha por una causa justa reclamando la recuperación de sus tierras y la conformación de su propio estado nacional, ¿por qué no podemos unirnos y luchar por los intereses nacionales acá en nuestro país?
Debemos como progresistas levantar banderas de luchas internacionales. Debemos defender otras causas justas, pero también debemos unirnos para encontrar soluciones reales a problemas reales que tenemos en nuestro país. Con la misma entereza, con el mismo valor, con la misma responsabilidad, con las mismas convicciones.
Hay causas, hay luchas, hay tareas más importantes que estarnos dividiendo de manera sectaria y dogmática que nos impiden ver aquellos ámbitos, aquellos espacios en los que podemos coincidir. Y no para que gane “Chico de los palotes” o “Juan Pueblo”, no. No para reforzar partidos o apoyar intereses personales de determinados políticos, no. Sino para empujar causas en común, en defensa y bienestar del pueblo. Es posible mantener nuestras posiciones, pero al mismo tiempo hallar espacios donde podamos empujar y sacar el país adelante.














julianlennontorreslemus dijo
Eres toda una chica idealista y me enorgullesco de ser tu amigo pero...... mucho cuidado esas cosas se salen de control muy facil, al menor asomo de peligro "pies para que los quiero", un abrazo
10 Enero 2009 | 09:57 AM