Hoy estoy...
Hoy estoy un tanto romántica, y sí, ya sé que me sucede a menudo... de repente sólo al escuchar una canción. En mi jardín están empezando a crecer las flores, de verdad que llegué a pensar que se marchitaba, pero hoy veo con agrado que no era así. Aun tengo que sembrar muchas semillas e ir contemplando como germinan, crecen, se multiplican y al final morirán. Morirán y dejaran paso a otras, quizá más hermosas, quizá más coloridas, pero siempre habrán flores.
Ayer, tomé de nuevo mi vieja bicicleta y salí a recorrer unas cuantas calles de mi barrio. Subí a la lomita, y me quedé observando la carretera. Es increíble observar autos, buses, motocicletas, todos ellos contaminando mi ciudad. Hay menos árboles, menos niños jugando en la calle, menos parejas tomados de la mano, menos viejos sentados en los parques, menos señoras con su pana en la cabeza vendiendo pan con salchichón porque las multinacionales venden el mismo producto, pero a un costo más elevado. ¿Y? Nada, la consumimos pues.
Bajé de mi vieja bicicleta y me senté sobre la grama apoyada a uno de los pocos árboles que aún quedan en la lomita y pensé que, hay más edificios construidos a lo loco, más casinos donde la gente con la esperanza de ganar dinero pierden lo de la semana de comida, más salas de cines, más bares, más discotecas, más night club de nudistas, más mujeres deambulando por las esquinas en busca de clientes, más niños en los semáforos, más viejos extendiendo la manita para que depositen una moneda en ellas, más mujeres muriendo de parto, más sueños rotos, más ojos cansados, más, más, más, y más. Se multiplican las desgracias. Y bueno, es el "progreso".
El caso es que hoy estoy romántica y hasta un poco cursi. ¿Se vale? Creo q sí. Por lo tanto me daré la libertad (pocas veces lo hago) de compartir un poemita cursi, de esos que hacen que sintamos cosquillas en la panza. Que recordemos el primer amor, el primer beso, la primera serenata, o quizás uno de esos poemitas en los que queremos ser parte de la persona a la que amamos y quizá jamás encontraremos.
Abril-ale
Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante;
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.
Fue una mirada,
un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
Sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos,
...y seguimos amándonos.
Anónimo.










cata dijo
Se vale Abril... Me gusta leerte en clave romántica también... Que tengas un día maravilloso. Un besito
20 Marzo 2009 | 11:10 AM