Transitando hacia la izquierda.
Mario vargas Llosa, escritor y novelista. Sin lugar a duda se trata de uno de los escritores más sobresalientes de América Latina, desde esa perspectiva una indiscutible personalidad. Vargas Llosa además de ser una notable figura de la literatura latinoamericana, es también un pensador político, y no sólo eso, realmente tiene una militancia política que lo llevó incluso a aspirar a la presidencia de su país, con resultados muy desfavorables para él.
Cuando uno pone un poco de atención a las ideas políticas, a las concepciones que de la sociedad y del mundo moderno se hace el Sr. Vargas Llosa, se disminuye el aprecio, la, admiración y el respeto que uno puede sentir por un prominente escritor y novelista latinoamericano. Realmente sus ideas en el terreno de la economía, de los desafíos de la democracia en el mundo y en América Latina, su filosofía política es de lo más tradicional, de lo más convencional. Tiene una visión del mundo realmente conservadora.
Eso ha hecho que en el plano internacional Vargas Llosa sea asimilado desde el punto de vista político, a las posiciones llamadas comúnmente de derecha. Y sus enfoques políticos efectivamente se corresponden con una sorprendente simetría con la agenda de los enfoques neoliberales. Sea en término de la democracia política, de las crisis, de los problemas de la democracia... tiene exactamente las mismas concepciones. Y cuando vamos al terreno económico-social su enfoque es exactamente el mismo de los economistas neoliberales, de las economías de libre mercado, la libre competencia. Es decir q es un pensador en término de filosofía política, de economía política y de democracia política absolutamente convencional, sin ideas nuevas, sin posiciones que realmente se presenten innovadoras en estos terrenos.
Vargas Llosa en unas declaraciones no pudo evadir la constatación de los avances del pensamiento, de la acción y de los resultados políticos del accionar de la izquierda en América Latina. Y quizás esa sea una de las constataciones mas importantes de que realmente en América Latina estamos viviendo, o por lo menos en una buena parte de los países de América Latina estamos viviendo cambios de gran relevancia, cambios sorprendentes. Porque ya cuando una mente lúcida y brillante como la de Vargas Llosa no puede de ninguna manera evadir la constatación de estos avances de América Latina hacia la izquierda, esto se suma a la verificación de una realidad que se ha vuelto esperanzadora para el continente latinoamericano. La verdad de las cosas es que él mismo termina confesando que el futuro de Latino América parece orientarse en el camino de una izquierda moderada o una izquierda moderna.
Mas allá de su escala de valores y la manera como él hace una clasificación de quienes son gente buena de izquierda y quienes no lo son, más allá de tener una actitud pontificia de bendiciones y maldiciones a los líderes de la izquierda en América Latina, más allá de ese empobrecido rostro político, lo más notable, lo más importante es sin duda q el mismo pensador conservador de Vargas Llosa reconoce que hay una izquierda que tiene futuro en América Latina. ¿Qué quiere decir eso? Eso quiere decir que el modelo de las sociedades que hemos conocido a lo largo de estos años en América Latina ha entrado en crisis. Eso quiere decir que veinte años de políticas económicas neoliberales y democracia neoliberal han entrado verdaderamente en crisis, y que por lo tanto es necesario busca un nuevo enfoque diferente de la sociedad, de la economía, y de la democracia política para América Latina.
Vargas Llosa dice que él rechaza, condena, repudia, lo que él llama una izquierda populista, una izquierda anquilosada y q él cree identificarla en las figuras de Fidel y de Hugo Chávez. Y por otro lado ve con interés, casi con simpatía a una izquierda mucho más sensata, mas equilibrada, más ponderada, más moderada reflejada en Lula en Brasil, y Tabaré en Uruguay. Pero poco importa aquí si Chávez o Fidel son simpáticos para Vargas Llosa, no tiene ninguna relevancia para nadie, y muchísimo menos para Fidel y Chávez. Poco importan las calificaciones particulares que Vargas Llosa dé a los dirigentes de la izquierda en América Latina.
Lo importante es que, al reconocer Vargas Llosa que eso que él llama una izquierda moderada, una izquierda moderna está teniendo eco en América Latina, lo que realmente él esta haciendo es reconociendo que tiene poco futuro el esquema de la democracia neoliberal en América Latina. Que tienen poco futuro las políticas económicas propugnadas desde Washington, desde las altas esferas de la Organización Mundial del Comercio, del Banco Mundial, de las grandes corporaciones. Que después de veinte años de tentativa de avanzar por esos caminos en América Latina no hemos llegado a ningún lado. Y que las expectativas de estos pueblos y de estas naciones transitan por la búsqueda de una alternativa diferente. De la búsqueda de propuestas innovadoras.
Así que, poco importa si lucen simpáticas o no a las opiniones políticas de Vargas Llosa. Poco importa la opinión de Álvaro Vargas Llosa (hijo) sobre la figura del Che. Lo importante es constatar que él mismo ha tenido que reconocer que son estas posiciones que gravitan hacia la izquierda del escenario político, las que han venido teniendo respaldo y que se han venido ganando el respeto no solo de su misma gente y de sus propios pueblos, sino de las fuerzas políticas y económicas más allá de sus realidades locales y nacionales.
Hasta un pensador de derecha como Vargas Llosa reconoce lo que a nosotros nos parece ser sin duda uno de los caminos más viables para el futuro de América Latina: girar, gravitar hacia la izquierda, buscando cada quien desde su perspectiva, desde su modelo y desde las particularidades de su propia realidad la necesidad de cambios que alteren el curso de las dinámicas económicas y políticas que nos han impuesto con un costo social absolutamente imaginable.








MSánchez dijo
Hola Ale, paso a dejarte mis saludos, no sabía realmente que Vargas Llosa, fuera izquierda o de derecha, solo he leido de él Pantaleón y las visitadoras, y se que ha influenciado mucho otros escritores (incluyendo a Jaime Baily), del que muchos no gustan, pero he leido también.
Estoy más de acuerdo con una izquierda moderna, que izquierda moderada, de la que se hace referencia en tu post (bueno, atreviendome a dar mi opinión sobre estos temas, es lo que percibo, y lo que te puedo decir), pienso que se ha llegado (en algunos casos), con un mensaje y hechos contundentes, que han llenado de confianza y credibilidad a la gente, donde la violencia y la agresividad no debe ser un factor, sino ser ideas claras, hechos concretos,
Un saludo abril, ten un buen fin de semana.
27 Marzo 2009 | 07:44 AM