La Misa Campesina Nicaragüense.
Solentiname es un lugar privilegiado. Allí fue compuesta y estrenada por primera vez la Misa Campesina Nicaragüense de Carlos Mejía Godoy, y desde ese archipiélago campesino del Lago de Nicaragua, fundado por Ernesto Cardenal, se universalizó, atravesando continentes en el espíritu de la solidaridad y de la fe de un pueblo que se convirtió en una comunidad de sanación que desde la periferia del mundo anunció la salud a los pueblos, e invita a compartir el pan.
En la segunda parte de sus memorias (Vida Perdida) Ernesto Cardenal cuenta como fue estrenada esta misa en 1975 en la iglesia de la comunidad de Solentiname, una humilde construcción de adobe y tejas a la que concurrían los domingos los campesinos de todas las islas del archipiélago en sus botes de remos.
Esta misa, dice Cardenal, no es neutral. La eucaristía, el sacramento de la unión, no puede ser neutral en la lucha de clases. Ésta, es una misa contra los opresores, los que impiden que se reparta en comunión fraterna los frutos de la naturaleza y del trabajo. En esta Misa Nicaragüense los guapotes y mojarras del lago, cafetales y algodonales, chilincocos y caimitos, maizales y chicha de coyol, junto con el trabajo de los campesinos y los obreros (que en Nicaragua también son campesinos) se ofrecen al Dios de los pobres -el único Dios- por medio del Cristo trabajador, que antes fue carpintero, y ahora vende lotería y trabaja en una gasolinera y tapizca el maíz. Y es que Carlos le canta a un Dios que conocemos, que nos es familiar, el que nació en Palacagüina, el Dios que suda en la calle, al Dios humano y sencillo, al que hace distintos oficios: arquitecto, ingeniero, albañil y carpintero, mecánico, peón y jornalero, al que hace fila igual que nosotros, al Tayacán, al Dios que es parejo con todos. Y quien mejor que Carlos para convidarnos a esta misa, Carlos que conoce, como nadie, el habla del pueblo; las auténticas voces de los campesinos y que ha logrado fusionar, en su Misa Campesina, marimbas, guitarras, atabales, acordeones y violines en una sola creación heterogénea de aires, sones y danzas populares de Nicaragua. Que ha logrado tejer los diferentes sones nicas: sones de toros, sones de pascua, mazurcas sacadas de la hondura rural, danzas misquitas del Caribe, etc.
El propio Carlos dice acerca de esta fusión: «intenté y creo que lo logré, incluir en la Misa todos los ritmos de Nicaragua: el canto miskito representa la Costa Atlántica, la mazurca representa a las Segovias, el son de toros, las fiestas tradicionales de Nicaragua, va la marimba, va el son nica propiamente dicho, el Son de Pascua que es el Dios de los Pobres. Es decir, que están representados todos los ritmos de Nicaragua. Inserté la Mora Limpia que es una canción que aunque es de autor conocido, Justo Santos, es un clásico de la música nicaragüense. En el Gloria y en el mismo Gloria al comienzo, rompo con la Mama Ramona tantantaratantanta, la la la... La Chancha Flaca entra en el Ofertorio y la Perra Renca en el Kyrie».
Lo de la concepción y realización de la Misa Campesina fue en Solentiname. Dice Sergio Ramírez que esto no es extraño ya que este lugar era un símbolo de aquella época de esperanzas, una época en que no sólo las revoluciones eran posibles como aventuras sociales y espirituales, sino también la síntesis entre cristianos y marxistas, una de las claves perdidas de América Latina. La Misa Campesina, continúa Sergio, fue emblemática de una época de esperanzas frustradas, y las confrontaciones que sobrevinieron más tarde hicieron que la jerarquía católica de Nicaragua la exiliara de los templos.
La Misa Campesina, nos dice Benjamín Cortés, miembro de la Coalición Jubileo Nicaragua 2000, recrea una cristología profética humanada en el campesino, en el obrero y en la mujer trabajadora de la ciudad y el campo, que canta al Dios de la vida y la esperanza resistiendo las opresiones y construyendo de sol a sol la nueva comunidad al son del canto de un amor insólito por la libertad. La misa Campesina como obra de la cultura del espíritu y de la genialidad vernácula, crea una hermenéutica de la vida cotidiana, de la lucha por las causas justas, de la tierra, de la milpa, del agua, de la flora y la fauna.
Fuente: El Nuevo Diario.
"Credo" de la Misa Campesina Nicaragüense.






yon Khauss dijo
Ale:
Bueno, después de leerte me voy para una vereda para asistir a una mesa.
Un abrazo muy fuerte
9 Abril 2009 | 03:13 PM