Umbrío por la pena. (Miguel Hernández)

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla
donde yo no me hallo, no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No, no podrá con la pena mi persona
ni rodeadas de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!







argivo dijo
Creo que uno de los mejores sonetos de Miguel Hernández, a partir de la pena, hecha juego de palabras. Un abrazo, y que te recuperes, mi cielito nika. Argivo
.
15 Abril 2009 | 02:41 AM