Asumió Funes en El Salvador.
Nos sumamos al regocijo de la mayoría del pueblo salvadoreño por la toma de posesión del electo presidente Mauricio Funes. Funes es el presidente número ciento veinte y dos. Esto nos confirma una vez más que la democracia representativa, que la democracia liberal no está construida para que las opciones populares tengan la posibilidad de acceder a la victoria. El FMLN tuvo que buscar un rostro más potable para ganar las elecciones.
No es cierto que haya igualdad de oportunidades y de posibilidades entre las fuerzas de la oligarquía, del capital, del poder, y las opciones de aquellos q representan los intereses más populares. Hay una diferencias tan abismales que sólo es posible soñar que uno de cada cien presidentes puedan representar los intereses de la izquierda.
El capital no solamente se convierte en el dueño de la corporalidad de los seres humanos, de sus debilidades y destrezas, sino que también se posesiona del alma, de la mente, de la conciencia, de la espiritualidad. Tan es así q la mayoría de la gente termina viendo como natural que haya quienes manden y quienes obedecen. Que existan ricos y pobres como en El Salvador, donde veinte familias controlaron ese país por décadas. Y la gente termina viendo eso como una cosa simplemente natural, que esas cosas son así porque el mundo es así, otros más sencillos dicen: "porque así lo quiere Dios"
La dominación de los poderosos tiene ese "algo" misterioso que hace que nosotros terminemos viendo las desigualdades, las injusticias, los abismos que separan a los dueños de las riquezas de aquellos que sólo poseen su fuerza de trabajo y sus destrezas como igual.
Los poderosos se han mantenido en el poder no sólo porque han tenido la fuerza para imponerse con bayonetas, con cárceles, con torturas. De hecho, esto lo han venido haciendo cuando han considerado necesario hacerlo para preservar sus condiciones de poder, pero de ordinario no es en eso que mantienen e imponen su condición de dominación. Es esa fuerza misteriosa de la dominación ideológica la que explica estas perversiones de la conciencia que termina llevando al individuo a los niveles del sometimiento, de la sumisión, es cuando aceptamos como una cosa natural que tenemos que vender nuestra fuerza de trabajo a un patrón. No solo la derecha usa esa forma de dominación, algunos, desde la izquierda que conocen del asunto con frecuencia se ven tentados a hacer lo mismo.
Por eso nos alegramos muchísimo con el triunfo del FMLN y la subida a la presidencia de Funes. Sabemos bien cuanto ha costado esa lucha. En las memorias de Miguel Mármol nos damos cuenta como fue la lucha de los campesinos y los pobres en El Salvador en la primera mitad del siglo pasado. Y como fueron decenas de miles de ellos masacrados a inicios de los años treinta. Después de esa derrota El Salvador quedó enterrado para siempre en manos de un grupito de oligarcas y gorilas militares. Ellos, se arreglaron a lo largo de todo el siglo veinte para repartirse el poder hasta el punto que crearon una capacidad de centralización de la riqueza que tan solo veinte familias mandaban en ese país de unos seis millones de habitantes.
Pero siempre hubo alguien dispuesto a luchar y seguir los pasos de Farabundo Martí, y ellos fueron los compañeros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.
La victoria siempre es posible para aquellos que no pierden la convicción y la certeza de la lucha. Y como un símbolo de aquellos luchadores está en la vice-presidencia el Comandante "Leonel."
Lucha difícil y prolongada, pero que al final conduce a la victoria. Cierto que en condiciones difíciles, en medio de una crisis mundial, un país que depende del diez y siete por ciento del producto interno bruto de las remesas, las exportaciones desplomadas, la ausencia de recursos extranjeros. Más difícil no puede ser el escenario para un gobierno progresista como el que encabezará Funes allá en El Salvador.
En la toma de posesión anunció que establecerá la normalidad de las relaciones comerciales, culturales y diplomáticas con Cuba. Una buena señal política sin duda alguna.
Deseamos los mejores éxitos al Farabundo Martí y al pueblo salvadoreño.
Desde La Izquierda.







rajugo dijo
Una victoria del pueblo, amiga, que se suma a muchas que han llegado u muchas que vendrán, porque el devenir histórico no da marcha atrás; las masas siguen tomando conciencia de su papel en los procesos de cambio: si no es por las armas si están usando el voto como instrumento para darse la oportunidad de mejorar, aunque sabemos que de buenas y primeras será imposible. Tendrán que mantenerse a capa y espada por mucho tiempo en el poder para cristalizar los proyectos y programas necesarios para darle un nuevo rostro a ese país tan golpeado y maltratado por la oligarquía y el capital transnacional.
Ojalá y este sea el inicio de una era de lucha unida contra los males del capital y el surgimiento de un gran movimiento por el cambio en las condiciones de vida de la mayoría del pueblo Salvadoreño.
Un día dimos el apoyo económico y moral al FMLN y al pueblo salvadoreño, hoy lo refrendamos desde esta trinchera y que sea ejemplo para todos los pueblos latinoamericanos.
Un gran abrazo amiga Abril-Ale.
2 Junio 2009 | 07:53 AM