En busca de...
Su silueta se dibuja en las sábanas. Cae la noche y la luz de la luna se cuela por la ventana atrapando su mirada. Ella sabe que la noche siempre regresará, pero no la oscuridad, le ha cerrado la puerta y no entrará.
Es raro, ella sabe que jamás se asomó a una mirada sin lograr atravesarla. Está allí, tratando de atravesar su mirada mas no lo consigue. ¿Qué misterio tiene esa mirada? Esa mirada que logra atrapar la de ella dejándose seducir y arrastrar como si su vida dependiese de ella. Esa mirada que sabe la seguirá arrastrando hasta hacerla naufragar.
Seguirá enredándose en las raíces del tiempo, en el que se desperdicia idealizándole. Sabe que su ausencia en una maldita contradicción que le acaricia y le golpea. Que le susurra una bella melodía de amor y le grita hasta hacerla estremecer de terror y angustia.
Amanece. El sol releva a la luna, otro día más. Otro día más que le ayudará a aclarar los sueños, esos mismos sueños que hoy se tornan grises, grises como la tonalidad de la realidad.
Grises, pero no vanos ni inmutables. Ella sabe que vaga por una memoria que aún no tiene nada y tiene todo.
Sale a la calle con la sonrisa perfecta. Sabe que regresará a encontrarse de nuevo con la luna, y con esa mirada, esa mirada que tarde o temprano le hará naufragar. Por ahora, está en paz.
Mientras conduce su auto, recuerda algo que leyó alguna vez en una novela de Echenique:
-Créeme que la paz no es más una manifestación muy profunda de la nostalgia, Juan Manuel Carpio. La paz, en el fondo, es una nostalgia, mi viejo y querido...
Abril-ale










lascosasdepepe dijo
me gusto la canción
un abrazo y buen fin de semana
27 Junio 2009 | 10:01 AM