Eso que llamamos amor...
No recuerdo donde leí esta frase, tampoco sé si la citaré bien, pero es más o menos así: "Hay un tipo de amor que permanece, el no correspondido". Cuando la leí, sonreí. ¿Cuántos de nosotros hemos pasado por esa experiencia? Sin temor a equivocarme, creo que no muy pocos.
El amor genuino está al margen de aquello que se ama, el ser correspondido o no ocupa un plano inferior. Lo rico es darnos cuenta que poseemos la maravillosa capacidad de amar, de experimentar el gozo de amar aún cuando no sea tangible. No es verdad que necesitamos de la presencia de la persona para sentir la increíble experiencia de amar.
Amar, dar, crecer en el amor, sin atormentarnos por que la persona amada esté lejos o haya emprendido un viaje sin retorno. Y es que, el verdadero amor trasciende todo. El que ama verdaderamente sabe que a través del tiempo y la distancia su amor permanecerá y le acompañará hasta que...
Comparto hoy esto con ustedes, porque se armó un mini debate en torno a esto en algunos de esos lugares que suelo frecuentar. Una amiga decía que, la mayor tontería es perder el tiempo alimentando un amor no correspondido. Que lo mejor es vivir, gozar, reír, disfrutar, compartir y hacer el amor con alguien que está a nuestro lado y corresponde al sentimiento. Otra chavala decía que lo hermoso es la sublimación del sentimiento, nutrirse de ello, echar a volar la imaginación. Y, déjenme decirles que estoy totalmente de acuerdo con ella..
Para aquellos que lo hemos experimentado es algo tan fantástico, tan sutil, tan puro... Como dije antes: lo hermoso radica en darnos cuenta que poseemos la capacidad de amar sin esperar nada. Cuando el amor se siente con tanta fuerza no experimentamos vergüenza de externarlo, al contrario, somos como esas pintorescas personas que pregonan en las calles de las grandes ciudades una vianda de frutas frescas. =)
Já, no, no estoy loca, quizá sólo un poco "tostada". Serio, es cosa de experimentarlo, de sentirlo, de vivirlo. Casi al final del debate entré yo, con el rostro sonriente y la firme decisión de defender la posición de la que chica (q también es la mía). ¿Resultado? Casi nos linchan. Nos crucificaron, nos señalaron de utópicas, de románticas y cursis a muerte. Pero la verdad, lo importante es que defendimos nuestra firme convicción de que el amor vale por si mismo y por esa infinita capacidad que tenemos los seres humanos de amar, y de echar a un lado el amor sensual.
De igual manera, aún amando a conciencia, aún experimentado lo rico que es esa experiencia, hay días que camino entre sepulcros. Otros, veo en la lejanía a mi príncipe azul regresar rendido y dejarse caer en mi regazo cálido y amoroso, entrar en mi mundo mágico de evocaciones.
¿El final? Siempre el mismo. Los gritos silenciosos, las palabras crueles que jamás se dijeron, los susurros tiernos que se quedaron en la vuelta de la esquina, el abrazo que aún espera que el semáforo de la avenida se ponga en verde. Al final, cada madrugada acaricio la almohada, le doy vuelta, la atraigo hacia mí y sonrío al saber que el día que me toque alejarme de esta nube traviesa llamada vida, me iré sonriendo porque descubrí que tengo la hermosa capacidad de amar.
Abril-ale.










cata dijo
Abrilita querida... El amor cuando llega debemos sentirlo con la máxima pasión porque nos nutre y endulza el alma, sea de la forma que sea.
Tu amiga creo que no es muy afortunada al pensar como lo hace.
Mil besos y que tengas un día precioso.
20 Octubre 2009 | 12:44 PM