Diciembre
Entramos al mes de Diciembre. Como todos sabemos, mes de fiesta para algunos que están pendientes de ellas, y mes de tristezas y frustraciones para los que no desean lleguen estas fechas por diversas razones. Sea como sea, estas fiestas no dejan de ser la oportunidad para los comerciantes que aprovechan el mes en el cual se consume muchísimo, y sus cuentas se asemejan al cerdito gordito de la mesa.
Otro Diciembre, otro año más que despedimos, otra oportunidad para tratar que el año que se avecina sea mejor. Lo cierto es que cada cultura tiene su propio calendario y lo que en nuestra cultura celebramos en este mes, en otras, es un mes como cualquier otro del calendario.
No sé, en lo personal creo que no hay mucho que celebrar. Las personas en estas fechas nos esforzamos por llevar a la mesa la comida tradicional y el buen vino, el mejor regalo para los hijos, la pareja, padres, suegros, tíos, primos, etc. Todos pretendemos ser feliz esos días, aunque el próximo mes los saldos estén en rojo. ¿Vale la pena celebrar en complicidad con el dinero plástico? Pero bueno, son horas de ilusión y de fantasía, son pocas horas en las cuales evadimos la realidad y pretendemos ser felices.
Fin de Año, fecha para pedir nuestros deseos: correr por nuestra cuadra maleta en mano deseando viajar, sacando la basura a la calle para botar la pobreza, vestirnos de rojo llamando al amor, de amarillo para atraer el dinero y de blanco anhelando la paz. Deseos, deseos y deseos...la esperanza está presente, no nos abandona.
Diana pide un novio, Teresa salud, Ana prosperidad, Leticia un auto, Marta que le aprueben la tarjeta de crédito para consumir y sentirse un par de días casi como una Diva comprando lo que le venga en gana y Juana, está junto al fogón apagado pidiendo que en el nuevo año no le falte la tortilla y los frijoles en la mesa para ella y sus ocho chavalos.
Siempre existirá un sueño que nos llene de optimismo, y así olvidarnos de la realidad que está ahí, y que a diario nos golpea. Sólo no olvidemos que siempre habrá un mañana con nuevos propósitos, siempre tendremos un jardín que cultivar y regar. No olvidemos que el mundo no solamente somos nosotros y nuestra familia, recordemos que habitamos un planeta que es de todos, y todos tenemos la enorme responsabilidad de cuidarlo, preservarlo y defenderlo. Pero sobre todo, no olvidemos que el cambio que queremos solamente lo podemos hacer nosotros, no vendrá un Adalid y cambiará todo...no existe. El verdadero cambio está en nosotros, aceptemos el reto y echemos hacia delante, hagamos ese cambio que tanto deseamos...nosotros si podemos.
Les dejo este video acompañado con una hermosa canción de Silvio Rodriguez...les invito que lo vean y escuchen.
Abril-Ale.
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apetitto dijo
Para mi son fechas que para lo unico que sirven es para recordar aquellos momentos que ya no volverán. Al fin y a cabo añoranzas del pasado.
Que tú lo celebres con ilusión, cariño y amor con todos los tuyos.
Un abrazo.
5 Diciembre 2009 | 11:11 AM