Tan natural...
Es hermoso observar la majestuosidad y la longevidad de los arboles. Disfrutar de ese paisaje hermoso y natural que nos regalan.
Recorro las alamedas y en cada una de ellas despierta la memoria. Se abre como por arte de magia el cofrecito de los recuerdos, esos recuerdos que procuro guardar en el mayor de los sigilos, evitando se conviertan en hechos dolientes. Siempre he pensado que tenemos la capacidad de cambiar aquello que atrofia y envilece la mente, aquello que oscurece y hiela el alma al punto de deshumanizarnos, al punto de justificar el desamor o la indiferencia con el pretexto de no salir dañados.
Quizá habrá días en que la melodía se ausenta y el silencio desgarra nuestros oídos. Quizá habrá días en los que necesitemos hacer un alto en el camino, para tan sólo respirar y llenar nuestros pulmones de vida. Sólo tengamos presente que siempre que recibamos un amanecer, con el vendrá la esperanza, y junto a la esperanza la fe, y muy juntito el optimismo, y con el optimismo nuestros sueños. Esos mismos sueños que nos permitirá lograr todo lo que nos propongamos. Sólo en ese momento disfrutaremos de la verdadera libertad, la que está en nuestro interior y aún no la descubrimos.
Y es que, siempre tendré presente la frase que tomó prestada un viejo sabio, mi abuelo:
"Mañana será otro día, y saldrá el sol"
Estoy segura que siempre saldrá.
Abril-Ale.

















Rosana dijo
"hacer un alto en el camino, para tan sólo respirar "
y tu abuelo sabio sabía que decía
"Mañana será otro día, y saldrá el sol"
asi sea
1 Febrero 2010 | 01:50 PM