Para reflexionar...
Antes del post, recordar que hoy (acá todavía es veintiuno) se cumplen setenta y seis años del asesinato del General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino. Él murió asesinado por orden de Anastasio Somoza García el 21 de Febrero de 1934
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Encontré éste texto en Internet y decidí compartirlo con ustedes. Me pregunto: ¿Cuántas veces le damos la espalda a un verdadero amigo y ponemos en tela de duda su amistad? ¿Cuántas veces herimos a las personas que nos brindan tiempo, comprensión, solidaridad, cariño y amistad llevados por nuestra indiferencia o nuestros temores? ¿Cuántas veces prestamos oídos a terceros en contra de nuestros amigos? Creo que una de las cosas más triste es no saber valorar el cariño, el amor y la amistad de nuestros amigos.
Nosotros sigamos cultivando ese bello jardín llamado Amistad y sigamos sonriendo a la vida.
Abril-Ale. =)
EL ESCARABAJO Y EL GUSANO
Había una vez un gusano y un escarabajo que eran amigos, pasaban charlando horas y horas. El escarabajo estaba consciente de que su amigo era muy limitado en movilidad, tenía un visibilidad muy restringida y era muy tranquilo comparado con los de su especie. Por su parte, el gusano estaba consciente que su amigo venía de otro ambiente; comía cosas que le parecían desagradables y era muy acelerado para su estándar de vida; tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.
Un día, la compañera del escarabajo cuestionó a su compañero acerca de la amistad hacia el gusano. ¿Cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro del gusano? A lo que él respondió que el gusano estaba limitado en sus movimientos. ¿Por qué seguía siendo amigo de un insecto que no le regresaba los saludos efusivos que el escarabajo hacía desde lejos?
Esto era entendido por él, ya que sabía de su limitada visión, muchas veces ni siquiera sabía que alguien lo saludaba y cuando se daba cuenta, no distinguía si se trataba de él para contestar el saludo; sin embargo calló para no discutir.
Fueron muchas las respuestas que en el escarabajo buscaron para cuestionar la amistad con el gusano, que al final, éste decidió poner a prueba la amistad alejándose un tiempo y esperar que el gusano lo buscara. Pasó el tiempo y la noticia llegó: el gusano estaba muriendo, pues su organismo lo traicionaba por el esfuerzo, cada día emprendía el camino para llegar hasta su amigo, pero la noche lo obligaba a retornar hasta su casa.
El escarabajo decidió ir a verle sin preguntar a su compañera que opinaba. En el camino, varios insectos le contaron las peripecias del gusano por saber que le había pasado a su amigo, el escarabajo. Le contaron de como se exponía día a día para intentar llegar a dónde él se encontraba; aunque ello significara pasar cerca del nido de los pájaros, y de como sobrevivió al ataque de las hormigas.
Llegó el escarabajo hasta el árbol en que yacía el gusano agonizando. Al verlo acercarse, con las últimas fuerzas que le quedaban, le dijo cuanto le alegraba que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado.
El escarabajo avergonzado de sí mismo por haber confiado su amistad en otros que no eran los suyos, había perdido muchas horas que las charlas de su amigo le proporcionaban. Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería no tanto por la especie a la que él pertenecía, sino porque le ofreció su amistad.
El escarabajo aprendió varias lecciones ese día: La amistad está en ti y no en los demás, si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.
También entendió que el tiempo no delimita las amistades, tampoco las razas o las limitaciones propias ni las ajenas. Lo que más le impactó fue darse cuenta que el tiempo y la distancia no destruyen una amistad, sino que son las dudas y nuestros temores lo que más nos afectan. Y cuando pierdes un amigo, una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías e ilusiones compartidas en el capullo de la confianza se van con él.
El escarabajo murió después de un tiempo. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal le aconsejó, pues fue decisión propia el poner en manos extrañas su amistad, solo para verla escurrirse como agua entre los dedos.
Si tienes un amigo no pongas en tela de duda lo que es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en como habla, cuanto tiene, que come o que hace, pues estarás poniendo en una vasija rota tu confianza. Reconoce la riqueza de quien es diferente a ti y está dispuesto a compartir sus ideales y temores, pues esto alimenta el espíritu de supervivencia más que un buen platillo
La esencia del gusano y el escarabajo se volvió una en el plano que se encuentra más allá de este mundo, volviendo al regocijo que en esta vida habían encontrado.
-Dijo la madre Teresa: "Voy a pasar por la vida una sola vez, cualquier cosa buena que yo pueda hacer o alguna amabilidad que pueda hacer a algún humano, debo hacerlo ahora, porque no pasaré de nuevo por ahí".
Autor: Anónimo.










Rosana dijo
"Nosotros sigamos cultivando ese bello jardín llamado Amistad y sigamos sonriendo a la vida."
Sandino vive Ale , nunca van a poder matarlo , porque está siempre en la memoria de su pueblo y de muchos que admiraron su valentìa y su obra en Nicargua.
Sandino vive ....
22 Febrero 2010 | 02:50 AM