Haití: ¿Reconstruir qué?
En chile, según datos oficiales, los muertos van por las ochocientas personas; pero a pesar de la magnitud del sismo, la mayoría de las viviendas soportaron el estremecimiento. En chile hay mucha experiencia en materia de terremotos y han tomado precauciones a la hora de construir, eso jugó un papel importante y ayudó que el número de víctimas no fuese como en Haití. En Chile, con un sismo de mayor intensidad fueron ochocientos muertos, y en Haití fueron doscientos mil con un sismo de menor intensidad.
Realmente es en Haití que hay que poner la mirada y no permitir pase al olvido. En Chile se está hablando de una pérdida de varias decenas de millones de dólares además de las pérdidas humanas; pero afortunadamente, Chile es un país que ha vivido unas épocas continuas de crecimiento económico: hay recursos, hay reservas y sobre todo hay una buena carta credencial para obtener recursos externos. A pesar de la magnitud de la tragedia en Chile ellos se levantarán, pero Haití no.
Alguien publicó un artículo que tituló ¿Reconstruir qué? Es un poco extenso, pero vale la pena leerlo. Se los dejo integro:
Desde la Izquierda.
¿Reconstruir qué?
Porque dice el diccionario que reconstruir es volver a construir y echemos un vistazo a lo que había antes del terremoto para ver si vale la pena:
Desde hace años todas las noches se corta el suministro de energía eléctrica, porque las tormentas tropicales de 2008 barrieron con la ya de por sí escasa infraestructura eléctrica y de comunicaciones.
El analfabetismo es de más del 47%; el 90% de las escuelas son privadas y las secundarias matriculan sólo al 20% de la población elegible.
El 80% de la población está desocupada y vive por debajo del umbral de pobreza y dos tercios de ella dependen de la pesca y la agricultura fragilizada por el empobrecimiento del suelo y la deforestación que continuará su marcha acelerada porque en medio de la pobreza, la mayor parte de la gente cocina con leña.
El promedio de vida alcanza a 57 años y casi la mitad de las causas de muertes están atribuidas al VIH/SIDA, infecciones respiratorias, meningitis y enfermedades de diarrea, incluyendo el cólera y la tifoidea, mientras el promedio de hijos por mujer es de 4.86, el más alto de continente. Sólo la mitad de los niños están vacunados y únicamente el 40% de ellos tiene acceso a asistencia médica básica. El 90% de los niños del Haití sufren de enfermedades hídricas y de parásitos intestinales.
Aproximadamente el 5% de la población adulta sufren del VIH. Los casos de tuberculosis son de diez veces más altos que el promedio del resto de América Latina.
La renta per cápita el año pasado fue de 772 dólares, la más baja del continente que coloca a Haití en la posición 150 de 177 países en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU.
Si queremos tener una idea del nivel de pobreza, digamos que a gran parte de la población sus ingresos no le alcanzan para comprar pan, arroz u otros alimentos básicos y subsisten adquiriendo a bajo precio una especie de galleta hecha con barro, (si, leyó bien: fango), manteca vegetal y sal, con los consiguientes resultados en cuanto a desnutrición y otras enfermedades.
¿Esto es lo que se quiere reconstruir?
¿Reconstruir un paraíso de hambreados trabajadores, con los salarios más bajos del mundo para que las empresas norteamericanas puedan explotarlos con total impunidad, teniendo además la ventaja de no pagar impuestos ni prestaciones?
¿Reconstruir la miseria?
Las televisoras, siempre atentas al ranking, se han disputado en estos días las imágenes del horror y precipitadamente organizaron maratones para recaudar ayuda, que por supuesto Haití necesita. Haciendo hincapié en un supuesto vacío de poder y la actitud vandálica de los habitantes de un país que es inferior y está compuesto por negros violentos proclives al saqueo.
Grandes estrellas de la farándula, y otros que no son tan grandes pero encontraron en ello una forma de que los vean, se tomaron de la manito y alegremente cantaron por Haití, lo que igualmente sirvió a las televisoras porque eso también sube el ranking.
Haití tiene una larga historia de robos de niños, adopciones ilegales e incluso de vehementes sospechas de tráfico de órganos de niños, pero el mundo parece que acaba de enterarse que esto sucede.
Pobre Haití
Se habla de reconstruir, no de reparar siglos de injusticia; no de devolver lo que a lo largo de su historia le han arrebatado a esta pequeña nación que fue la primera en liberarse de América Latina.
El Haití de los negros sublevados que un día dijeron no a la ignominia.
El Haití del general Alexandre Petion, que siendo presidente apoyó a Simón Bolívar económicamente para que preparara allí en 1816 la Expedición de los Cayos, que sería determinante para la independencia de la Gran Colombia.
Dentro de pocos días no habrá personas emergiendo milagrosamente de entre los escombros del terremoto; la sangre se habrá secado y las imágenes de un Haití devastado pero carentes de morbosidad, dejarán de interesar a los canales de televisión.
Seguirá el hambre, la miseria endémica y el tráfico ilegal de niños, pero Haití habrá desaparecido de las pantallas, dejando lugar a nuevas noticias mientras los marines norteamericanos imponen la "ayuda estadounidense" y las condiciones de una "reconstrucción" que resulte beneficiosa para el imperio.
Fuente: http://www.argenpress.info/2010/02/haiti-reconstruir-que.html









Rosana dijo
Ale
además de felicitarte , por el tema que estás abordando en este post, y repetirte que el anterior era una joya
te felicito por tu tenacidad , para luchar con LC , que hoy ESTA DE TERROR !
cariños amiga
4 Marzo 2010 | 02:49 AM