Mujer gaviota.

Gaviota atrapada en la borrasca,
la huella de tu risa provocó llanto
acariciando noches eternas
en pos del dulce ensueño.
Fuiste desatando besos,
sembrando tu piel de versos,
dejándote habitar sin miedo
sabiendo que no había más tiempo.
Te soltaste al placido viento,
abriendo tus alas plenas
surcaste el inmenso azul cielo
hasta bañarte en una lluvia de estrellas.
Ahora emprendes el suave vuelo,
abrigando en tu tibio vientre
la fuerza de tu cálida vertiente
segura que tu amor venció al tiempo.
Abril Ale.












cata dijo
Pasé a saludarte y a desearte un feliz fin de semana, amiga... Impresionante el sentimiento que le pones al poema... Me gustó.
Besitos de chocolate.
5 Marzo 2010 | 08:36 AM