Añoranzas.
Hay días que extraño la lluvia. Los amaneceres con nubes grises, el aire fresco que, casi como un amante se cuela en cada rincón de mi cuerpo. Extraño el sutil galanteo del agua escurriéndose en mi cuerpo y excitando el pensamiento.
Echo de menos los atardeceres de mayo tendida sobre la hamaca mirando caer las gotas de lluvia, escuchar el dulce tintineo golpeando sobre el techo de tejas del antiguo corredor. Ese mismo corredor testigo de las travesuras de mi padre y sus hermanos en su niñez, el mismo corredor en donde tantas veces mis abuelos acariciaron proyectos para el futuro de sus hijos.
Añoro escuchar el murmullo del frondoso árbol de mango con sus hojas límpidas y perfumadas en esas frescas noches de invierno después de una pertinaz lluvia. Su murmullo, que es casi un canto atrayendo mi atención y anunciando que está presto a deleitarme con su dulce y tierno fruto. El mismo árbol testigo de tantas historias que bajo su sombra me relató el abuelo.
¿Cómo no recordar la leyenda de La Mocuana, La Llorona, La Taconuda? ¿Como olvidar la historia de Benjamín Zeledón, Sandino y su Pequeño Ejército Loco, de Carlos Fonseca Amador? ¿Cómo olvidar la gesta de José Dolores Estrada y Andrés Castro? ¿Cómo olvidar la gesta de Martí y Bolívar? ¿Cómo olvidar la tiranía de los Somoza y la masacre a mi pueblo? ¿Cómo olvidar el exterminio de los pueblos indígenas de Latinoamérica? ¿Cómo olvidar mis raíces? Todo esto, narrado de manera formidable y precisa por ese viejo roble que fue mi abuelo y teniendo de testigo ese antiguo árbol de mango en esas tardes frescas de invierno.
Por esto y más, extraño la lluvia, extraño los meses de invierno y extraño a mi abuelo. Por esto y más, siempre diré orgullosa que soy "de un pueblo sencillo como la palabra Juan". Por esto y más, quiero y debo amar a mi país y su gente. Por esto y más, siempre me sentiré una nicaragüense y una latinoamericana de corazón.
Hoy me falta el agua y la brisa de invierno, pero me sobra el hermoso paisaje de mis recuerdos. Es casi como tener fija la mirada en el presente y el deseo perdurable del pasado.
Abril Ale.












Rosana dijo
Hoy tienes el agua y la brisa de invierno, y te ilumina el hermoso paisaje de tus recuerdos.
29 Marzo 2010 | 06:45 AM