Tres días maravillosos...
Sin duda, nada mejor que el campo y lo que en el se disfruta: ríos, montañas, árboles, el sonido de los grillos del campo atrayendo a las hembras para aparearse, las noches de fogata, las canciones a capela de los campesinos o acompañadas por la guitarra y el canto de los gallos en la madrugada. Levantarse al alba, acompañar al tío Edgard a supervisar el ordeño de las vacas grandes y nalgonas y degustar un rico vaso de leche recién salida de la ubre de la vaca.
Cabalgué dos hermosos caballos, jugué con "Zorro" un travieso pastor alemán, fiel compañero de mi tío. Correteé a las gallinas y hasta hurté huevos calienticos recién salidos de la cloaca de las gallinitas. Subí a diferentes arboles frutales y me atiborré de mangos, jocotes, guayabas, mandarinas y naranjas. Nadé en el río y hasta disfruté de un pequeño venado que llegó a tomar agua a la orilla del río. A quien extrañé fue a "Beto" mi viejo toro que murió el año pasado.
Visité con mi tía a un viejo baqueano de la comarca, Don Sinforoso. Don Sinfo fue bautizado con el mote de "Tata cuecho". Ese mote lo ganó a punta de lengua. Jajajaja... acá en mi país le llaman "cuechero" a la gente chismosa, y vaya que "Tata cuecho" aventajó a la "Tula Cuecho". Jajajaja...bueno, el caso es que le visité y pasé un rato agradable escuchando sus retahílas. Y como ya es una costumbre, le llevé un presente. "Tata cuecho" era muy amigo de mi abuelo, desde mocitos solían jugar en esos verdes y extensos campos, allaaaá, en el año del "calzón chingo" como dice él. Después, para complacer a mi tía visitamos la pequeña iglesia del pueblo.
La mañana del viernes hicimos una caminata de varios kilómetros hasta la falda de la montaña Peñas Blancas. El regreso lo hicimos montados en burro e hicimos parada en un hermoso río, lugar donde disfruté observando al venadito tomar agua. Sin lugar a duda, fue una de las actividades que más disfruté en mi breve estadía en el campo.
Estuve en Santo Domingo, Chontales. Chontales es la tierra que vio nacer a mis abuelos, mis padres y tíos. Dista a 190 kilómetros de Managua. Se dice que en Chontales "Los ríos son de leche y las piedras cuajadas", porque es un departamento rico en ganadería. El viaje a Santo Domingo se hace en tres horas, pero después hay que recorrer una hora más de camino hasta la hacienda. Además, es imposible no detenerse en cada poblado y disfrutar del paisaje, su gente y las riquísimas tortillas de maíz con cuajada fresca.
Santo Domingo es un municipio rico en minería y posee una flora y fauna envidiable. También es rico en agricultura y ganadería. De Chontales y del municipio de Santo Tomás sale el rico queso que se exporta a Centroamérica y otros países. Chontales también es uno de los mayores proveedores de carne al mercado interno y externo, y además venden leche a las pasteurizadoras de la capital.
Sin duda, una estadía breve, pero intensa. Posiblemente el tres de mayo regresemos para estar presente en las festividades de La Cruz. Un fecha que se celebra a lo grande por esa región de mi linda y cálida Nicaragua.
En resumen, la pasé de rico, regreso renovada y dispuesta a seguir. =)
Les dejo el video con imágenes de Santo Domingo, Chontales y de otros lugares de mi Nicaragua. Le puse de fondo la canción de "La Tula Cuecho", para que se den una idea del por qué le dicen "Tata cuecho" a Don Sinforoso. Jajajaja. Pero así cuechito y todo, le quiero mucho al viejito. :D
Abril Ale. (F)













luzblanca7 dijo
Ale amiga, me alegro que pasaras esos tres días tan maravillosos en la hacienda.Así pudiste descansar un poco y recargar tus pilas con energías positivas.La naturaleza siempre es el mejor lugar donde se puede encontrar la paz y la calma,para reflexionar y meditar sobre nuestros sentimientos y nuestra vida.Muchas gracias amiga mía por visitar mi rincón.
Besitos de chocolate .Ya sabes que te quiero mucho. Maika :)
5 Abril 2010 | 02:08 AM