Sucia Manipulación.
"Si una mentira se repite las suficientes veces, acaba convirtiéndose en la verdad" (J. Goebbels, Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi.)
Esta famosa frase refleja claramente el papel que hoy en día desempañan los mal llamados medios de "comunicación" de masas.
Cuando nos sentamos ante el televisor y ponemos las noticias, aparece ante nuestros ojos el amable rostro de un presentador, con su brillante sonrisa "profident" que intenta transmitirnos una serena imagen de cercanía, pero todo esto no es más que una máscara.
La supuesta objetividad, imparcialidad y búsqueda de la verdad que les debería caracterizar no existe, cualquier signo de moral y ética tampoco. Estos mercenarios a sueldo se dedican a modificar la opinión pública encauzándola en el seguimiento ciego del pensamiento único, cualquier voz disidente, país, gobierno, colectivo o individualidad que cuestione o tenga opinión contraria a ese pensamiento único, es automáticamente clasificado por estos profesionales de la mentira como "sospechoso", "radical", "terrorista" o "fanático".
Por el contrario, no se cansan de presentarnos a presidentes que ordenan lanzar toneladas de bombas sobre población civil para saquear sus recursos naturales, como personas respetables y democráticas que están realizando una labor humanitaria y luchando contra los malvados terroristas. Empresarios, banqueros y políticos corruptos que viven del robo de la plusvalía, la explotación, la especulación y de condenar a millones de personas a la miseria, también son calificados como ejemplares ciudadanos democráticos.
Para ello se basan en diversas estrategias, aparte de mentir descaradamente, como son la manipulación del lenguaje, maquillando y jugando con las palabras, adecuándolas a sus intereses, silenciando cierta información que no interesa que conozca la población, presentando un hecho concreto sin sus antecedentes y sin contextualizarlo, etc.
Por otro lado, está el aspecto de la distracción, de cuyo papel se encargan toda esa serie de programas basura sobre la vida de famosos, concursos, cotilleos y todo un conglomerado de personajes . El objetivo es claro, mantenernos ocupados en tonterías mientras ocultan los problemas reales y a sus culpables. Por si fuera poco, también nos acribillan con la publicidad masiva para convertirnos en consumistas fanáticos, cuya finalidad es su vacía vida y falsa felicidad sea comprar compulsivamente la última estupidez que se ha puesto de moda en el mercado, lo cual les viene perfecto para cerrar el negocio.
En definitiva quieren convertirnos en una masa pasiva de ignorantes consumistas, que estén calladitos y obedezcan sumisamente.
Tanto la prensa escrita como la televisión o radio, realizan sobre la población un cotidiano lavado de cerebro cuyo único fin es servir a los intereses del sistema capitalista. Este "cuarto poder" que nadie ha elegido con su voto, es controlado como una marioneta cuyos hilos mueven series de grupos empresariales para servir a sus propios intereses económicos. Este grupo cada vez más reducido, pues tiende a concentrarse en los monopolios.
Detrás de cualquier medio de comunicación se descubren vínculos con la banca y la industria
La manera más fácil de controlar un medio de comunicación es comprándolo.
Viendo quienes son los propietarios, parece imposible que en alguna ocasión escuchemos información negativa sobre estas entidades que controlan la vida económica.
Fragmento de un artículo publicado en el Blog Primera Línea por su autor.
Les dejo un video q vale la pena ver de principio a fin.
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silviorodriguezpuntog dijo
Totalmente de acuerdo.
Un abrazo desde el Mar Mediterráneo.
28 Agosto 2010 | 01:48 AM