El sótano del ángel.
José Adiak Montoya (1987) es un nuevo autor que, poniendo su obra por delante, se ha asentado con sorprendente solidez y propiedad en la literatura nicaragüense. Desde principios del 200 destacó en revistas literarias donde los jóvenes de su generación empezaron a expresarse. De ahí pasó a colaborar en los suplementos literarios, dando a conocer reseñas críticas sobre cine, música y literatura.
En 2007 publicó “Eclipse”, su primer libro, en el que significativamente incluye poesía y narrativa, mostrando una voluntad de hibrides de la que podría interferirse un probable rechazo a las rígidas clasificaciones literarias emparentada quizás con el ánimo libérrimo de sus ancestros modernistas.
No por casualidad la poeta y narradora Eunice Shade, compañera de generación, observó en su primer libro “una mezcla aguda de diversas influencias, en especial oscuras, existenciales y psicológicas”; una identificación con el espíritu literario de Poe y Baudelaire, “pasados por su tamiz de estilos y sus propias preocupaciones”.
“El sótano del ángel”, primera novela de José Adiak Montoya, es un texto que sorprende por la limpieza de su factura y por la propiedad y coherencia con las que el escritor despliega los procedimientos narrativos.
Desde una perspectiva omnisciente, en contrapunto con una voz narrativa femenina en primera persona, describe una trama compleja anudada en la aparente simple y anodina atmosfera de un pueblo llamado Los Almendros.
Es una novela en la que resuenan las voces de personajes en cuyas vidas persiste la letanía de una contra adoracion, una cólera soterrada parecida a la fascinación por la provincia; metáfora que abarca la aparentemente insignificante rutina de su entorno y la profunda complejidad interior de sus propias vidas.
Pero esa metáfora nos revela, al mismo tiempo, el rostro ingrato del abandono provinciano y la búsqueda individual de una libertad esencial.
Es un texto en el que se percibe con dramatismo la soledad de sus personajes y se escucha el eco de sus pensamientos, surgidos como desde una prisión en la que hay que habitar, pero que se quiere destruir; en medio de conflictos existenciales que ponen a prueba sus propias aspiraciones de libertad.
Fuente: AQUÍ
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Rosana dijo
" el rostro ingrato del abandono provinciano y la búsqueda individual de una libertad esencial."
Ale
novelas que son realidades , realidades que parecen novelas
pasa en tu país , y en el mio también
24 Octubre 2010 | 04:16 AM