Triste e indignante realidad en Costa Rica.

El 6 de agosto de 2010, en la pacifica, desarmada y “no bélica” Costa Rica, desembarcaron en Puerto Limón, desde un buque de guerra, los primeros 1,700 marines con la supuesta misión de realizar “obras humanitarias” y encargados de hacer un litoral barrido de las montañas de Talamanca (la montaña más bella que queda en Costa Rica, con pobladores indígenas resabios del antiguo dominio mískito en esa parte del Caribe costarricense) contra las bases del narcotráfico.
El permiso de entrada de los soldados usaamericanos fue cedido dócil y anticonstitucionalmente por la Asamblea Nacional de Costa Rica y ratificada por su sala IV.
Costa Rica, de acuerdo a datos de la embajada usaamericana en San José, está siendo invadida literalmente por siete mil marines, 46 buques de guerra, 200 helicópteros artillados y varios aviones modernos de combate, todos probados en la Guerra del Golfo y otras.
Esta masiva invasión de un ejército extranjero a un país sin ejército nacional, con el argumento aparente de combatir el narcotráfico, demostraría una total incapacidad y derrota de sus propias fuerzas armadas (policías), de seguridad y sistema legal, ante esa fuerza de penetración supranacional, el narco capital y una manumisión ante las tropas de ese ejército extranjero.
Fijémonos que no son de la famosa DEA, ni del FBI, ni ninguna fuerza policial usaamericana: ¡Son los mismos soldados que invaden Irak, Afganistán etc. ¡
Para nadie es un secreto que estas tropas de marines se convierten en los principales clientes de consumo de todo tipo de drogas, allí donde van, como se ha reflejado en Afganistán e Irak. Costa Rica no va a ser la excepción.
Por Carlos A. Lucas, carloslucasblog.wordpress.com
VER LO QUE DICE UN DIARIO DE COSTA RICA










luism dijo
Drogas como si hubieran puesto una piedra pequeña donde pusiera: es de EEUU. Entrarían para coger la piedra y luego se quedarían para protegerla hasta que llegaran más contingentes.
Me recuerda un chiste: Un mendigo pide a la señora un puñado de garbanzos para hacer un guiso de piedras. la señora se asombvra, se lo da y le pregunta si un poquito de panceta, luego un poquito de pimientos, luego, luego, luego...
Cuando todo eso está hirviendo, la señora le pregunta:
-¿Y después, con las piedras, qué hace?
-Pues las recojo y las tiro...
A eso suena lo del narco. Nunca he visto capturar un yate. Sólo a miserables camellos.
Muy interesante.
Besos, amiga.
6 Diciembre 2010 | 08:29 PM