Memorias (Ernesto Cardenal)
“Cuando el terremoto de Managua sentí que el extenso poema que estaba escribiendo también se había venido al suelo. Era sobre Leonel Rugama; y había escogido esa figura porque se prestaba para hablar del tema Cristianismo y Revolución. Leonel Rugama había sido seminarista y después fue revolucionario, además de gran poeta; ingresó a la guerrilla urbana, y murió a los 20 años, gritando ante un batallón de guardias: “¡Qué se rinda tu madre!”.
…“No hay individuo con más linda vida, ni más ejemplar que Leonel”. A su papá le escribió unos meses antes de morir, diciéndole que ya había encontrado su profesión, que era la de ser profesional del amor a la humanidad. Como también mucho decía en la universidad de León, en la que hacía trabajo político disfrazado de estudiante, que quería “graduarse de hombre”.
Algo que él escribió de sí mismo fue: “Gozó de la Tierra prometida”. Y le dijo a unos amigos, no sé si a seminaristas, hablándoles de los compañeros de la clandestinidad: “Esa gente sí. Esos sí sienten las cosas desde lo más profundo. Yo todavía no he llegado”. Con todo, él nunca fue un iluso con respecto a la revolución. Un viejo profesor de Estelí, ya sin voz, recordaba estas palabras de Leonel: “Cuando las cosas cambien van a surgir sandinistas debajo de las piedras, que sólo lo serán en apariencia, no de corazón. Alguien lo va a ver, alguien mirará ese cambio, tal vez usted lo vea aunque tenga muchos años más que yo”.
Y a su amigo Cárcamo, que estuvo con él hasta el final, le dijo: “No creás que con el cambio que traiga la revolución en Nicaragua ya se va a terminar todo todo lo malo. Vas a ver, negro, que muchos se van a retirar y vas a ver a otros enriqueciéndose con la revolución mientras verás a otros bien fregados. Y de esto no te vayás a asustar. No te asustés de eso, hombre, negro”. De la revolución que hubo, y que pasó, y de la nueva que vendrá, Leonel Rugama es uno de los más puros símbolos. Y uno de los santos”
Allí están los reportajes y las fotos
la canción de gesta fue un periódico (que se
llevó el viento.
La casa ya toda acribillada (a balazos y
cañonazos)
ahora tiroteo esporádico
tiros desde el interior (débiles)
Plap... Plap... Plap... Silencio. Otra granada.
Y grita un militar. "¡Ríndanse
que están cercados!"
Allí fue que gritaste dicen
¡Qué se rinda tu madre! (Y ya era miles los
espectadores viendo la película
pueblo, montón del pueblo, el pueblo por
el que morían)
Fragmento de las Memorias de Ernesto Cardenal.
Desde la Izquierda
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yon Khauss dijo
Ale:
Tu amigo Lionel Rugama fue un verdadero héroe, un patriota a carta cabal, de esos que son escasos en la tiera, dispuestos a dar la vida que los más desfavorecidos alcancen una mejor.
Me pareció memorable la definición que con que se autodistinguió: "ser profesional del amor a la humanidad. "
Um millón de abrazos
20 Enero 2011 | 08:35 PM