Nada anda mal
Cuando me sumerjo al mundo de los sueños, mi cuerpo escapa y puedo transformar la realidad. El personaje que adopto se posesiona de mis sentidos trastocándolos y disfrutar de ellos.
Es ahí donde surge él. Es ahí donde lo palpo, lo observo, lo escucho, lo huelo y lo saboreo. Es ahí donde escucho sus palabras flotando en el espacio de mi propias fantasías, preguntando qué espero para formar parte de su vida. Evado. Evado los sueños tal si se tratase de la misma realidad y me convierto en una mariposa multicolor. Una mariposa multicolor, que enreda sus alas en la música del silencio que alimenta a la soledad.
Despierto.Se esfuma el deleite de los sentidos y observo a cada uno de ellos adheridos a la pared. Siento como el frío cala mis huesos y no puedo menos que sonreír. Sonrío al darme cuenta, que de nuevo mi realidad me circunda, me acaricia, me susurra al oído palabras afables de bienvenida y me invita recorrer cada espacio de nuestro refugio.
Abro las ventanas y permito que se cuele el aroma a rutina, el humo de lo cotidiano, el ruido de mi pequeña selva de cemento, el sabor a pinol, el color azul y blanco de mi corazón y extiendo mis manos para sentir la textura de la flor del Sacuanjoche.
No hay dudas, sólo certezas. Sé que por la noche el ritual se repetirá y de nuevo surgirá los sueños, y en ellos él, Él induciéndome a disfrutar de los placeres de mis sentidos.
No hay duda, la magia está en mí y es ella la que me permite recorrer y disfrutar de los sueños y de mi realidad. Nada anda mal...
Abril Ale.








Omar Tam dijo
Tu escrito nos lleva a soñar y a recordar esos momentos que como tú, los hemos vivido. Las cuotas de fantasía, sueños, y patriotismo realmente hermosas. Ahhh... Mi corazón también es blanquiazul. :P
Este vídeo es también espectacular, genial Sabina!!!
Te lo dije y te lo vuelvo a decir: Tremendo post!!! Me lo roboooo... :D
Besitos de chocolate rellenos de coco ralladoooo...
Paz.
4 Febrero 2011 | 12:59 AM