Pecado.
Toma de mis labios
el dulce sabor
del pecado,
pecado que se contrapone
a lo inmaculado
y se pervierte en tu oscuro
averno.
¡Me condené!
¡Sí!, me condené
a tu hoguera,
y ahora es mi más dulce
condena,
donde calcino mi carne y
mi alma
negándome a expiar
las culpas, las culpas
de mi pasión innata.
¿Quién se atreve a llamarle pecado a tanta pasión y fuego?
¿Quién se atreve a condenar nuestras ansias?
¡Ilusos!
Ignoran que eso que ellos condenan
es mi mejor extravío,
ignoran que tu encendida pasión
es mi mayor redención.
Abril Ale.









yon Khauss dijo
Ale:
Cada día eres mejor, con esos versos excepcionales pletóricos de amor, sensualidad y erotismo.
¿Quién será el dueño de tanto amor?
Millones de abrazoooos y besooooos
13 Febrero 2011 | 12:47 AM