Alta hora de la noche. (Roque Dalton)
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
porque se detendría la muerte y el reposo.
Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
sería el tenue faro buscado por mi niebla.
Cuando sepas que he muerto di silabas extrañas.
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.
No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.
No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto
desde la oscura tierra vendría por tu voz.
No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre.
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.

"No confundir, somos poetas que escribimos desde la clandestinidad en que vivimos. No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas: de cara estamos contra el enemigo y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista. Y al sistema y a los hombres que atacamos desde nuestra poesía con nuestras vidas les damos la oportunidad de que se cobren, día tras día".
Roque Dalton (Poemas Clandestinos)
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Omar Tam dijo
Chévere este escrito de Roque Dalton. Seguramente que la poesía revolucionaria sirve para hacer la revolución, así lo decía Javier heraud. Que también, al igual que Roque, hizo algo muy difícil, unir la palabra con la acción, la poesía con la revolución. ¡Bravos ambos!
De hecho han dejado huellas en sus respectivos países y en latinoamérica entera.
Besitos de manzana con dulce. :D
Paz.
17 Mayo 2011 | 04:14 AM