Me perdí...
¡Me perdí!
Cuando abracé quimeras,
cuando permití que los sueños
me atraparan en el silencio
ahogando las palabras,
cuando torturé mi carne
dejándola en el abandono.
¡Me perdí!
Cuando desoí al sol,
al mar y la luna
en sus gritos desesperados
porque no me detuviera a
esperar aquella estrella.
¡Me perdí!
Cuando lancé al viento
el maná de miel y ternura
permitiendo se aletargara
en mis secretos.
¡Me perdí!
Cuando me abrigué en el frío
ocultando la ternura y el calor de mujer,
cuando sorteé la ofensiva que
irremediablemente me daba el amor.
¡Me perdí!
Cuando me oculté en las cavernas
de mi soledad,
fría, inaccesible, lejana,
sacando a flote mis temores.
¡Me perdí!
Cuando no supe separar
la realidad de los sueños,
esos mismos sueños que
me acunaron en mis
noches de desvarío.
¿Qué más da?
Me apresto a librar otra batalla,
a danzar alrededor del árbol de la vida,
esta vez cuidando que los sueños
no usufructúen la realidad que me circunda,
mi realidad.
Abril Ale.
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argentino agustin gomez dijo
E X C E L E N T E una pluma y conrazón sencible y adorado, un abrazo Abril-Ale
26 Septiembre 2011 | 01:38 PM