Caminando.
Últimamente no cuido tanto como debiera mi pequeño rincón. No sé, es como si he “bajado el gas” en esto de escribir y publicar. Tengo tantas tareas pendientes a nivel laboral, partidario, etc., que el tiempo es corto.
Mis gnomos y hadas están guardados en algún lugar del espejo. Mi musa está dormida y por ahora no desea acompañarme. Hoy me ocupan asuntos no tan mágicos, pero de una enorme trascendencia en mi crecimiento personal, de una enorme trascendencia para todo un colectivo.
Cada mañana al levantarme me convenzo, que tengo muchísimo que dar. Cada noche al acostarme lo hago con un propósito, con metas que cumplir y eso me impulsa a continuar transitando por el camino que escogí. Estoy convencida que en ese camino encontraré muchos baches que tendré que esquivar, unas veces saldré ilesa y otras me golpearé, pero es el camino que escogí y quiero.
Un día soñé con alcanzar una estrella y llegué a pensar que había fracasado. Pero no, a lo lejos hay una estrella que aún espera por mí, que aún confía en mi osadía, que aún confía que llegaré, la alcanzaré y adornará la poesía de amor mejor escrita por mí.
Abril Ale.








kilifa dijo
Una dices?
estoy segura de que hay más de una estrella que confía en tu osadía. No te rindas. A tu pasito, no hay prisas. A veces la musa tan solo descansa despues de un tiempo de mucha actividad...ya verás que cuando vuelva, lo hace a "todo gas".
besitos preciosa
7 Octubre 2011 | 06:53 AM